El cabaret de la muerte: una historia real

0
211

Si bien ese título puede parecer el de una película de terror cualquiera, te sorprenderá saber que no, que se trató de un cabaret real que existió en parís el siglo pasado, y que pasó a la historia por ser un lugar abocado a la muerte y todo lo que esta representaba. Incluso se dice que muchos de los actores que aparecían a hacer su show eran artistas que habían muerto tiempo atrás.

Se llamaba Cabaret du Néant y te daba la bienvenida con un “¡Bienvenido viajero fatigado, al reino de la muerte! ¡Entre! ¡Escoja su ataúd y siéntese a su lado!” La misma persona te guiaba entonces a la llamada sala de intoxicación, un lugar lleno de ataúdes y sillas, iluminado con velas y decorada con esqueletos reales. Sin duda un lugar muy acogedor. Fue fundado en 1892 y se tiene un registro fotográfico muy grande gracias a Eugene Atgest.

Se dice que este tipo de lugar solo pudo existir gracias a que, a finales del siglo XIX estaba llegando a parís un furor por el culto a la muerte y el ocultismo, principalmente en las clases altas. De esta manera, el público comenzó poco a poco a buscar lugares donde realizar sesiones espiritistas, y el Cabaret du Néant fue uno de esos lugares. Tal vez el más famoso de todos, ya que no se limitaba a “adornar” el lugar de manera extravagante, sino que todas las habitaciones estaban equipadas para ser una experiencia completa. Y con experiencia me refiero a la muerte.

De la sala de intoxicación, que funcionaba como un bar, nacían numerosos y oscuros pasillos que llevaban a los espectáculos más mórbidos del cabaret. Como la sala de desintegración, donde se representaban espectáculos como el “pepper´s ghost” en la que una persona elegida entre el público se transformaba ante la mirada atónita de los espectadores en un esqueleto. Cosa que se lograba con un efecto óptico conseguido con luces y espejos.

Otras salas famosas fueron la “Cueva de las ofensas” o la “Cueva de los espectros alegres”, “El fin del mundo”, “Viaje a Liliput”, “La rata muerte” o “Los rayos X”. Si nos centramos a las fotografías, sin duda tiene una apariencia más macabra de lo que seguramente fue, pues da la impresión de ser un culto con sus seguidores y no un lugar para la recreación, aunque seguramente eso era lo más interesante del lugar.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here